Juan Agustín Curtino
Lucía en la camisa de Eladio
en sus juveniles andanzas
allá por los años veinte,
y en mi camisa luego,
en fiestas “asalto” del secundario.
Me acompañó también a clase
cursando la Facultad
y mi comienzo profesional
de investigador en la Universidad.
Relegada a colgar de una percha
en la puerta del laboratorio
por irrupción de la vestimenta informal,
la fueron frecuentemente a buscar
Barra, Maccioni y Cumar,
requerida para ir al Rectorado
en algún trámite formal.
Cambiando de lugar
en su historia singular.
hoy habita mi ropero
la corbata bordó rayas blancas,
aquel hermoso regalo de Eladio
mi querido papá.
DE LA INMORTALIDAD DEL MENSAJE ARTÍSTICO (reflexión)
Cavilando estoy...
Tal vez sea no muy diferente a la realidad,
que la vibración emocional que se recepta del mensaje del artista,
sea procesada
por transducción (transformación) en energía magnética.
Producida en el seno de neuronas receptoras,
"centellando"
cual celulares encendidos al unísono en tribunas de futbol,
al interaccionar con las neuronas de caminos neuronales,
que fueron trazados
en ejercitados
aprendizajes,
de las distintas formas de expresiones de arte,
receptadas a lo largo
de la vida.
Y esa energía magnética,
anidaría un instante efímero en el cerebro (será esto lo que llamamos alma? "v.gr. esa música me llegó al alma").
Hete ahí el sorprendente proceso fisicoquimico que podría explicar,
la magia del artista
transmitiendonos su vibración emocional,
a través de la distancia y del tiempo.
INTIMIDAD DE LA EXPRESIÓN ARTÍSTICA
Al expresar el
artista su arte,
la presencia de alguien o imaginarlo,
exacerva
la expresión.
Expresar su arte es mensaje
de vibración emocional.
Vibrando en quien
lo recepta,
constituye un acto de amor,
que requiere para sellarse,
respuesta de complacencia:
oh..! que hermoso es eso ...!
